TLACOTALPAN Y LOS JARANEROS se llama el artículo que Gilberto Gutiérrez, director del grupo Mono Blanco y reconocido líder del Movimiento Jaranero, escribiera en vísperas del XXXIV ENCUENTRO NACIONAL DE JARANEROS a realizarse en Tlacotalpan, Ver. Dicho texto ha desencadenado una discusión en medios digitales puesto que se critica y cuestiona al comité organizador del cual Rafael Figueroa Hernández es parte y ahora funge como vocero al responder en el foro de son jarocho en yahoo.mx que aloja a cientos de interesados en esta cultura. La publicación original se hizo en http://observatorioculturalveracruz.blogspot.mx/, sitio administrado por Ishtar Cardona, socióloga y gestora cultural.
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=========== INICIA TEXTO/Observatorio Cultural Veracruz/28 DE ENERO 2013===========
En 1979, desde la colonia Mixcoac en la ciudad de México, ya fundado el grupo Mono Blanco, escuchábamos la transmisión del Primer Concurso de Jaraneros en Tlacotalpan, en el marco de las fiestas de La Candelaria.
Escuchamos a Andrés Alfonso en dueto con Antonio García de León y al Conjunto Tlacotalpan de Andrés Aguirre “Vízcola” entre otros músicos. Los primeros tenían los pies en el son tradicional y bien tocado, los segundos estaban ya en el terreno de lo comercial. En ese tiempo en Tlacotalpan, desde hacía mucho, no había fandangos.
Yo conocía a Don Vízcola, como se le conocía, porque viví en Tlacotalpan de los siete a los quince años. A Don Andrés Alfonso lo conocía de nombre, porque fue un hombre de fama, quizá el músico mas exitoso de su tiempo: lo entrevistaba Jacobo Zabludovzky, viajaba con el ballet de Amalia Hernández, fue a Japón con su grupo y acompañó a presidentes y gobernadores a eventos importantes. A Antonio García de León lo conocía por el disco Sones Jarochos de la serie de música mexicana de INAH y que contiene el celebre fandanguito con las Décimas de Arcadio Hidalgo.
Ese mismo año de 1979 se sentaron las bases para que en enero de 1980 naciéramos como Don Arcadio Hidalgo y El Grupo Mono Blanco. Dos semanas de enero las pasamos de gira en el norte de la república y el 31 de enero llegamos al Segundo Concurso de Jaraneros en Tlacotalpan. Ese año destacaron Andrés Vega con su hijo Tereso y su compadre Lucas Palacio, y Don Talí Rodríguez y sus hijos. Estos últimos a la postre, muy merecidamente, ganadores.
Don Arcadio se llevó el primer lugar del premio para decimeros y le recomendaron que el año próximo viniera “con su gente”. El jurado no entendió el concepto Don Arcadio Hidalgo y el grupo Mono Blanco, esa formación un tanto ecléctica: dos jóvenes jarochos, un mexiconorteamericano y un veterano de la talla de Don Arcadio; para los organizadores suponía un abuso del grupo sobre Don Arcadio. Arcadio respondió: ahora esta es mi gente. Por nosotros, Mono Blanco, el tiempo habla.
Atinadamente los organizadores del evento se dieron cuenta de que el formato de concurso no funcionaba. A partir del tercer año se tranformó en el “Encuentro de Jaraneros en Tlacotalpan”. Desde entonces participamos, con trabajo propositivo, durante aquellos años en que se tocaban tres sones por día. Así que preparábamos a conciencia los nueve sones que habríamos de tocar. La organización física recaía en el personal de Radio Educación, en Humberto Aguirre Tinoco, y colaborábamos integrantes de varios grupos. De esta manera se repartía el trabajo y consensuadamente se tomaban las decisiones sobre la dinámica escenica.
En aquel tiempo, se daba una gratificación a cada músico y versador participante, para que con ello resolviera su hospedaje, transporte y alimentación.
En 1987 entró en escena el IVEC, al que me integré para continuar, desde la institución, el trabajo que veníamos realizando desde años atrás. Eso permitió que al año siguiente se doblara la cantidad que se entregaba a cada músico que participaba en el encuentro.
Y yo tuve una parte mas activa en la organización del encuentro.
Fueron años en los que más músicos campesinos, vaqueros y ribereños se acercaron al encuentro. Recuerdo con especial atención el grupo Son de Santiago, con Juan Zapata, Isaac Quezada, Cartuchito y Trujillo; tocaban un son de altura artística, sólo música, porque no traían cantador. Por ahí desfilaron músicos de gran conocimiento sonero. Aparecieron muchos músicos, que retomaron el instrumento y el canto, y regresaron los aficionados al zapateado.
Mono Blanco era en ese momento el único grupo que llegaba con una propuesta. Éramos el único grupo que podía foguearse en el escenario y tocar diariamente juntos por varios meses al año; aparecíamos con sones caídos en desuso y sones poco tocados. Además, con versada nueva.
Éramos profesionales, pero reivindicábamos el son como arte comunitario y compartíamos conocimientos del son con esa comunidad y aprendíamos del mismo son en varias regiones. El Encuentro de Jaraneros funcionaba como un espacio formativo para los músico y para el público.
Para entonces el arquitecto Aguirre Tinoco se había retirado de la organización y faltaban representantes tlacotalpeños en aquel colectivo que de buena voluntad trabajaban para el Encuentro.
Se realizó una junta con el Grupo Siquisirí, representantes, entonces, de “el movimiento” en Tlacotalpan. Se acordó con ellos conformar la asociación “Amigos del Son A.C.”. En aquel Siquisirí destacaban el Dr. Rodrigo Gutiérrez Castellanos y Don Guillermo Cházaro Lagos, hombres de liderazgo cultural y relacionados con el poder político. Con el paso de los años muchos músicos, jóvenes y mayores, han pasado por El Grupo Siquisirí, pero es Diego López el referente principal del grupo, y quien con el tiempo ha devenido referente del encuentro.
Cuando volvimos al año siguiente encontramos la sorpresa que la asociación se había transformado en Siquisirí A.C., y ya con ese logo se entregaron diplomas.
En 1995 Rafael Arías, entonces director del IVEC, y Siquisirí A.C. decidieron dejar fuera de la organización del Encuentro a Radio Educación, fundadora del encuentro y responsable de la dimensión nacional que alcanzó el mismo. La mayor parte de los soneros involucrados en el Encuentro protestamos mediante una carta enviada al IVEC. No hubo marcha atrás. A partir de entonces Siquisirí A.C., y más claramente ahora Diego López, decidieron que el encuentro les pertenecía.
Hace muchos años Mono Blanco dejó de asistir al Encuentro dado este alejamiento de su origen e intenciones primeras, y porque no se ha adecuado al crecimiento, en cantidad y en calidad, del movimiento cultural jarocho.
En 2005 iniciamos los “Fandangos Escénicos” en el barrio de San Miguel y después de trabajar duro la plaza prendió. Nos propusimos responsabilizar del fandango a un grupo por una hora, y en una enorme tarima se zapateaba, de tal manera que el público asistente podía ver el fandango y escuchar bien la música del grupo con el zapateo integrado. Los músicos libres se agregaban al grupo que tocaba sin afectar el liderazgo de éste.
Al año siguiente el grupo Siquisirí decidió tomar la plaza y con apoyo policiaco nos desplazaron. Las razones las explicó claramente Don Fallo Figueroa, integrante de Siquisirí, al periodista de Los Angeles Times que cubrió el evento. Para ellos se trataba de un asunto de intereses.
Pienso que los problemas del mundo empiezan cuando la persona deja de pensar en el bien común y trabaja para su bien particular. Ese pensamiento es el que desgarra a nuestra nación. Ese pensamiento es el que lamentablemente priva ahora en el Encuentro y es la causa principal por la que no deseamos participar en él, porque participar sería caer en la incongruencia de traicionar nuestro origen cultural, nuestro origen como nación, la incongruencia de traicionar el ejercicio democrático del fandango que es incluyente, multigeneracional y sin distingo de clase. En la incongruencia de actuar de forma contraria a lo que públicamente decimos que queremos para nuestra patria.
Cómo soslayar que según los designios de los organizadores del Encuentro algunos duermen en cama y otros en el suelo. Resulta más doloroso cuando los que duermen en el suelo son los viejos, de quienes mucho se vanaglorian aquellos que horas antes entregaron premios.
El colmo fue entregarle el año pasado una medalla a Don Higinio Tadeo y luego mandarlo a dormir en el suelo a sus 92 años de edad.
No sé qué destino tenga el Encuentro de Jaraneros y Decimistas. Sé que perdió la oportunidad de devenir el gran festival del son que debió de ser. El festival donde se presentarían en tres días lo tradicional campirano, de lo poco queda, y lo que trasciende, tradicional o experimental de los grupos profesionales, jóvenes y veteranos.
La historia nos demuestra que somos un pueblo dado a aguantar que nos den con la misma vara. El Encuentro, ejemplo de ello, repite en pequeño todos los vicios del Estado Mexicano. Ahora nos encontramos ante nuevos riesgos, con la explotación que de la cultura quieren hacer los gobernantes en beneficio de un turismo voraz, pero eso merece otra nota.
-GILBERTO GUTIERREZ SILVA, director del grupo Mono Blanco y líder en el Movimiento Jaranero. www.monoblanco.mx
Artículo publicado originalmente en http://observatorioculturalveracruz.blogspot.mx
=========== RESPUESTA/FORO SON JAROCHO YAHOO/30 DE ENERO 2013===========
Aprovechando la invitación de Ishtar Cardona al decir que el debate está abierto, me permito contestar al texto que este 28 de enero de 2013 Gilberto Gutiérrez publicó en el Observatorio Cultural Veracruz, esperando que me permitan presentar otro enfoque de esos mismos hechos.
Debo advertir que reconozco y respeto la figura histórica de Gilberto Gutiérrez y Mono Blanco como impulsores fundamentales de esto que hemos dado en llamar “movimiento jaranero”. Su trabajo y su visión fueron imprescindibles para el desarrollo y la consolidación de este movimiento de reivindicación del son jarocho. Sin embargo, una vez establecido como una figura respetada, e incluso idolatrada, por muchos, Gilberto ha querido muchas veces imponer sus puntos de vista como los únicos posibles en este movimiento, ha intentado crear una “única vía” dentro del movimiento jaranero que si de algo se puede vanagloriar es de ser diverso y plural.
Para nadie que haya estado cerca de la organización del Encuentro de Jaraneros de Tlacotalpan es un secreto que Gilberto Gutiérrez siempre ha deseado tener el control del mismo. Ya fuera desde su posición como figura de opinión en el movimiento o como funcionario del Instituto Veracruzano de la Cultura, él intentó manejar el Encuentro para darle un rumbo acorde a su punto de vista.
Una de sus críticas reiteradas fue la de la realización de un fandango en donde se le diera un lugar especial a los viejos soneros, por lo que se le propuso que coordinara un fandango en la explanada adjunta a la iglesia de San Miguel, a unas cuadras de la sede del Encuentro. Lo que se realizó no fue un fandango sino un encuentro sustituto. Como no pudo apoderarse de la sede de Plaza Martha, se construyó su propio encuentro, con recursos oficiales, según tengo entendido.
La organización le pidió en repetidas ocasiones que regresara a su propuesta original y ante su negativa, se decidió que San Miguel se convirtiera, como se pensó inicialmente, en un área para fandango y lo hicieron simplemente con la pura fuerza de músicos y bailadores y no con la policía, como falsamente clama ahora Gilberto Gutiérrez.
Señalo todo esto porque es muy importante que la opinión pública jaranera entienda que buena parte de la crítica y las acciones de Gilberto Gutiérrez con respecto al Encuentro de Jaraneros de Tlacotalpan no son sino una estrategia de lucha por el poder, por el control.
Yo soy de los que creen que el encuentro todavía es viable y que puede ser modificado para su supervivencia como un espacio fecundo y creativo tanto para los músicos como para el público, y estoy, por lo tanto dispuesto a colaborar con los organizadores y con otros en su mejoramiento, siempre y cuando, claro, se haga de buena fe y de cara a la comunidad jaranera.
-RAFAEL FIGUEROA HERNANDEZ, investigador, promotor del son jarocho. http://comosuena.com/index.htm
=========== OPINION PUBLICA/FORO SON JAROCHO YAHOO/30 DE ENERO 2013============
Seguramente que Gilbertogutierrez debe estar preparando una respuesta a las aseveraciones de Rafafigueroa. En realidad todos la esperamos y deben ser antes del 2 de febrero para tener de que hablar en medio de las francachelas. El mismo director del IVEC debiera estar pensando su opinión por la simple razón de que en la fiesta de los Tlacotalpeños hay invertido dinero de todos los veracruzanos, desde Tampico Alto hasta Uxpanapa y desde Alto Lucero hasta Maltrata.
Ese simple hecho mueve las fichas y hace que la discusión sobre esta fiesta patronal vaya un poquito mas allá de los que nacieron en el Callejón del carrizo o en el Zanjón del loro como el abuelo de mis tres hijos Don Joseremediosliravalerio.
En otras palabras, la fiesta del 2 de febrero en Tlacotalpan requiere la transparentación de un dinero público que es de todos los veracruzanos.
No te espantes querido Taconazo…tú no tienes porqué presentarme las notas de las dos empanadas que te comes ni de las cuerdas primas que se te reventaron anoche y menos del paquete de simicondones de tu nieto efrencito gastado heroicamente durante la programación de las fiestas…no…de ninguna manera pues solo ustedes, los Tlacotalpeños deciden como organizar su fiesta, para eso les dieron el billuyy. Es mas, hasta tienen razón de ponerse trompudos y rumiar la intromisión de los impropios y los ajenos. Desgraciadamente, y no quisiera decirlo de otro modo, Tlacotalpan es PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD. Esto significa que NO es de los Tlacotalpeños sino de todos los que pertenecen al género humano y eso incluye a Zamudiodela Rosa , a Alvaritoalcantara y al señor A. barradas, entre siete mil millones de personas que cooperan para la UNESCO.
Claro que este es un simple alegatillo jurídico sin mas trascendencia,pero pudiera servir de algo y mas cuando mi humilde despacho lo tengo a disposicion de los que reclaman derechos culturales via judicial.
Yo por mi parte iré a ver que hay y despues de hacer lo que tengo que hacer , me vengo…
-SAMUEL AGUILERA, poeta, abogado y líder de opinión en el medio.
=========== RESPUESTA/FORO SON JAROCHO YAHOO/31 DE ENERO 2013============
Rafael Figueroa:
No hay mucho que agregar; la historia de el encuentro está bien documentada y hay crónicas de muchas personas más que vieron suceder lo que describo.
Aprovecho para recordar que en los fandangos de San Miguelito fuimos acompañados por el Grupo Estanzuela, que también decidió dejar de asistir al “Encuentro” y que entre las muchas actividades que realizaban se daban lugar para fandanguear, como hasta ahora continúa sucediendo en el mismo fandango —que de San Miguel pasamos a Luz de Noche.
De mi manera de ser y de pensar, habla la obra que de manera personal, grupal y comunitaria he realizado.
Desde 1980, he asistido a los eventos jarochos en Tlacotalpan, apoyando de diversas formas; desde que dejamos de asistir al Encuentro, amenizamos los fandangos y cantamos las mañanitas a La Virgen en la madrugada del día de La Candelaria.
Así que tu percepción de que quiero control y poder es, por decir lo menos, desafortunada.
Sólo estoy narrando los hechos, no sugiero soluciones. Con Diego López, platicamos más de una vez y le ha dado mis impresiones y sugerencias de cómo podía mejorar el Encuentro. Siempre pugné porque fuera de recursos propios, aunque el Estado apoyara —como es su obligación. Nunca pasó nada, ni siquiera después de la gran reunión que se tuvo en el teatro Nezahualcóyotl moderado por don Antonio García de León.
Repito, la historia de el encuentro, está bien documentada.
Y sí, es cierto lo de la toma de la Plaza de San Miguel. Ésta era una plaza abandonada y a oscuras; con convicción y esfuerzo los grupos Estanzuela y Mono Blanco echaron a andar un proyecto de apertura ahí. No respondimos a la violencia, pero la policía estaba lista para entrar en acción; supongo que contra nosotros.
Se trataba de un fandango, no de otro encuentro.
Pongo un párrafo de la nota que Agustín Gurza publicó en la Los Angeles Times el 7 de febrero de 2006: (traduciòn de google)
El encuentro de son jarocho se lleva a cabo en una plaza secundaria, al lado de la principal. En este sitio lo único que importa es la música.
Las reglas son sencillas: quien quiere tocar o declamar puede subirse al templete. Esa determinación democrática se ha resuelto con presentaciones extremadamente cortas —quince minutos, en general, por grupo— y cierto descontrol en el formato. Los problemas crecientes hicieron que, hace tres o cuatro años, unos músicos abrieran un sitio alterno.
Los críticos —que incluye integrantes de Mono Blanco, un grupo veterano que ha servido como catalizador en el renacimiento del género— afirman que el festival ha crecido fuera de control, que los principiantes debían de tener otro foro, que la estructura es demasiado rígida para una música que se rige por la espontaneidad y la improvisación. Exigen que la selección de grupos tenga criterios, que los que toquen gocen de más tiempo y menos formalidad de escenario; piden tiempo estelar para los excitantes fandangos —eventos de danza donde los músicos se juntan al azar y los bailadores se turnan para demostrar sus capacidades en el zapateado.
“Los Panaderos,” el grupo que atrajo la atención de Zack de la Rocha, tocó la primera noche en el sitio alterno, a unas cuadras del escenario principal. Sin embargo, el fandango disidente fue cancelado cuando Rafael Figueroa, uno de los organizadores principales del festival, apareció junto con su Grupo Siquisirí y sus sobrinos, miembros del grupo Son Candela, y tomaron por asalto a la plaza.
El músico canoso defendió sus acciones: dijo que era su obligación proteger la integridad del festival y sus recursos económicos, mismos que casi enteramente procedían del presupuesto gubernamental. Figueroa temía que el Encuentro Alterno haría mal uso del dinero, ya que los músicos que ahí tocaban harían uso de fondos dedicados a la alimentación y el alojamiento.
Esta es la liga de la nota completa:http://articles.latimes.com/2006/feb/07/entertainment/et-festival7
Dejas de lado lo más importante que menciono en mi escrito: la repetición que la sociedad civil hace de los malos hábitos de la clase política y la consecuente imposibilidad de alcanzar la democracia plena.
-GILBERTO GUTIERREZ SILVA, director del grupo Mono Blanco y líder en el Movimiento Jaranero. www.monoblanco.mx
=========== OPINION PUBLICA/FORO SON JAROCHO YAHOO/31 DE ENERO 2013============
Sólo acotando, sin abonar de mi parte para un lado o para el otro. El párrafo que dice:
“Sin embargo, el fandango disidente fue cancelado cuando Rafael Figueroa, uno de los organizadores principales del festival, apareció junto con su Grupo Siquisirí y sus sobrinos, miembros del grupo Son Candela, y tomaron por asalto a la plaza. ”
se refiere a Rafael Figueroa Alavés, más conocido como “Don Fallo”, contrabajista del grupo Siquisirí, laudero y ebanista, y padre de Rafael Figueroa Hernández, investigador y autor del escrito que dio pie a la respuesta de Gilberto.
Nomás para que no se cuelguen milagritos a otros.
-ANA ZARINA PALAFOX, música, promotora de la música tradicional mexicana. http://www.culturatradicional.org/